Mandarinas
- Álex Garrido
- hace 19 horas
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Come mandarinas bajo tu propia responsabilidad. Esas cosas pueden explotar. Se parecen demasiado a granadas, y una vez fui a pelar una y me saltó un chorro de ácido al ojo. Llámame quisquilloso, pero yo esas cosas me las tomo como una advertencia. Desde entonces, dedico mi vida a advertir a la gente desde mi plataforma “Murderinas: las mandarinas y su plan para matarnos a todos”. Hacemos sentadas en las puertas de fruterías y, sobre todo, vamos a colegios a gritar a los niños, porque aún hay muchos padres que les dan a sus hijos estos artefactos potencialmente explosivos. Yo sé que asusto a los niños cuando les grito en la oreja al sacar mandarinas, pero es que el miedo es la única respuesta sensata a la amenaza.
Hasta el día de hoy, calculo que he salvado unos 30 trillones de vidas. He llegado a este número incluyendo los descendientes de esos niños hasta dentro de 5000 millones de años, cuando los científicos calculan que explotará el sol o, como yo lo llamo, la Gran Mandarina. En mis cálculos he asumido que la población seguirá creciendo al ritmo actual, con lo cual me sale que dentro de 5000 millones de años habrá tantos humanos que no cabrán en el universo, ni siquiera teniendo en cuenta que se expande.
Espero que, para entonces, a alguno de ellos se le haya ocurrido cómo transformar nuestras mentes en energía, para ocupar menos espacio. Así, también, prescindiendo de nuestros cuerpos, será más difícil que las mandarinas nos hagan daño. Salvo que ellas también evolucionen a un plano de existencia no material, claro. Pero bueno, eso es un problema que deberán resolver las generaciones futuras. Yo, de momento, cumplo con mi parte: gritar a los niños.

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